• El Che resucita a un Granca que rozó el triunfo ante el Baskonia (88-86)

    Baloncesto

    12-04-2026 19:13:02

    Iván Icígar

    El Dreamland Gran Canaria, ya con Che García al frente, dejó buenas sensaciones en su visita a Vitoria, quedándose muy cerca de la victoria. Los amarillos firmaron uno de sus partidos más completos de los últimos meses en cuanto a intensidad y competitividad, aunque terminaron sucumbiendo ante la calidad individual de un Baskonia liderado por Simmons y un decisivo 2+1 de Forrest. Isaiah Wong tuvo el último balón para forzar la prórroga, pero no logró finalizar en condiciones su bandeja (88-86). Chimezie Metu fue el jugador más destacado del conjunto insular con 16 créditos de valoración.

    El Dreamland Gran Canaria afrontaba la visita al Buesa Arena con novedades en el banquillo: ya no se sentaba Jaka Laković, sino que era el Che García quien debutaba al frente del conjunto claretiano. Y el estreno no pudo empezar mejor para los amarillos, que firmaron un 2-10 de salida comandados por su pareja interior, Chimezie Metu y Mike Tobey. Se apreciaba otra energía en el equipo isleño, especialmente en ataque, donde mostraban mayor alegría a la hora de ir hacia el aro rival. El Baskonia, dirigido por Galbiati, respondió de la mano de Forrest y Edwards para evitar que los visitantes se escaparan en el marcador. Sin embargo, Metu y Tobey seguían dominando, sumando puntos con facilidad y castigando la debilidad vitoriana en el juego interior. La primera canasta amarilla que no llegó desde sus pívots fue obra de un Nico Brussino fino desde la frontal del 6,75. Los de Che García mandaban por 11 en el Buesa Arena tras un arranque inmejorable de partido. Un triple de Omoruyi redujo distancias, aunque Isaiah Wong cerró el primer cuarto con una penetración de calidad para dejar a los amarillos por delante con un sólido 10-20.

    El arranque del segundo cuarto mantuvo la dinámica enérgica del Dreamland Gran Canaria y la tibia del Baskonia. La conexión entre Samar y Kuath abrió el periodo, y un triple de Isaiah Wong llevó la ventaja hasta el +15, pese a que el escolta no pudo convertir el adicional tras recibir la falta. En defensa, el equipo de Che García también estaba respondiendo a gran nivel, con una acción colectiva de mucho mérito entre Wong y Kuath para negar una canasta local. En la siguiente posesión, Radzevicius castigó desde el perímetro para firmar un parcial de 5-0, después de una canasta de Simmons. Che García quiso frenar cualquier amago de reacción y solicitó tiempo muerto. A la vuelta a pista, Isaiah Wong respondió con un 2+1 para recuperar parte de la renta perdida, aunque el Baskonia fue creciendo atrás y comenzó a incomodar más el ataque amarillo. Los de Galbiati seguían recortando con Forrest y Diakité para acercarse a la barrera psicológica de los diez puntos. Aun así, Wong seguía imponiéndose al muro vitoriano con acciones cargadas de fuerza e intención. En el otro lado, Luwawu-Cabarrot firmó cuatro puntos consecutivos para elevar un parcial de 13-5 que confirmaba el cambio de tendencia. El Granca tomó aire con dos tiros libres de Robertson, respondidos poco después por Omoruyi (25-32). En las siguientes posesiones, los amarillos volvieron a mostrarse más sólidos en ataque, con canastas consecutivas de Brussino y Pelos. Pese a la mejoría local, los de Che García mantenían a raya al Baskonia, anotando en los momentos justos. Luwawu-Cabarrot regresó a la línea de personal y sumó desde ahí. Tras otro tiempo muerto, el técnico claretiano celebró casi como un gol un auténtico canastón de Isaiah Wong, que forzó la falta aunque no acertó con el adicional. Pierre Pelos respondió a los tiros libres de Forrest anotando en rebote ofensivo para sostener el +9. En la última acción del cuarto, Samar rebañó el balón tras la bandeja de Forrest, pero los colegiados acabaron concediendo la canasta, cerrándose así la primera parte con el Gran Canaria por delante, 33-40.

    El inicio del segundo tiempo fue delicado para los isleños, que arrancaron con mal pie y encajaron un parcial de salida de 10-4, sumando apenas desde la línea de personal con los tiros libres de Kassius Robertson y Chimezie Metu. El Baskonia se había colocado a solo dos puntos, mirando la línea de 6.75 con otros ojos, y el partido era ya completamente distinto al del primer tiempo. Pese a que Metu asumía la responsabilidad en varios ataques amarillos, no estaba fino en la finalización, y los de Galbiati le dieron la vuelta al marcador con un triple de Diakité. El Granca tampoco sumó en la siguiente acción y, al contraataque, Simmons anotó forzando el tiempo muerto de Che García. El plano mental era ahora clave para un Dreamland Gran Canaria que había mostrado fragilidad durante toda la temporada. Tras el parón, los amarillos mejoraron en ataque con Robertson y Brussino aportando puntos para revertir la dinámica, aunque en defensa seguían sufriendo el ritmo ofensivo de un Baskonia cómodo, de la mano de Radzevicius y Simmons, que firmó un 2+1 tras una falta innecesaria de Metu. Después de un mal ataque amarillo, en el que se agotó la posesión con un triple muy forzado de Robertson, Forrest penetró con potencia hasta el aro, forzó la falta y sumó un nuevo 2+1 baskonista. El Gran Canaria necesitaba que sus referentes dieran un paso al frente para evitar que el duelo se les escapara definitivamente, y entonces apareció Chimezie Metu. El nigeriano anotó un triple con sangre fría para mantener vivo a su equipo. Acto seguido, Kuath recibió un duro golpe en una entrada a canasta que lo sacó del parqué; en su lugar entró Pierre Pelos para lanzar los tiros libres, aunque el francés no acertó con ninguno. Sin embargo, en la posesión derivada de esa falta, Brussino no perdonó desde el perímetro y puso el empate. Luwawu-Cabarrot respondió de inmediato con una canasta, pero el argentino volvió a golpear desde la línea de 6,75 para adelantar a los suyos. A partir de ahí, y ya al cierre del tercer cuarto, se abrió un intercambio de golpes entre canarios y vitorianos que mantuvo la igualdad en el marcador tras una canasta de Carlos Alocén desde media distancia. Aun así, fue una bomba de Simmons la que puso el broche a un tercer cuarto de máxima emoción, con los de Che García por delante por la mínima (63-64).

    Los protagonistas de las últimas canastas del tercer cuarto fueron también los encargados de abrir el último. Alocén anotó un triple desde la esquina y Simmons respondió con dos puntos para mantener el pulso del encuentro. Poco después, Kobi Simmons volvió a golpear desde el perímetro para devolver el liderato al conjunto vitoriano. Era el momento de los líderes, y Isaiah Wong asumió galones con un canastón a aro pasado, mientras en Baskonia Forrest sumaba desde la línea de personal y Simmons seguía a lo suyo, ya con 17 tantos en su cuenta. En el Gran Canaria, Mike Tobey aportaba en la pintura y una bandeja de mérito de Carlos Alocén devolvía a los de Che García la ventaja mínima. La renta se amplió a cuatro puntos con un triple de Metu que silenciaba el Buesa Arena tras un desajuste defensivo, lo que obligó a Galbiati a pedir tiempo muerto después de un parcial de 0-7. Luwawu-Cabarrot rompió la sequía desde la personal, mientras Tobey seguía imponiéndose en la pintura aprovechando sus fundamentos al poste. Sin embargo, Baskonia encontró en Diakite a un pilar bajo el aro, con cinco puntos consecutivos y acciones de puro highlight. Wong también ofrecía espectáculo, alcanzando los 16 puntos y devolviendo la ventaja al conjunto isleño. Luwawu-Cabarrot enmendó sus errores desde el tiro libre para volver a cambiar el signo del marcador. En el momento más importante del partido, el Gran Canaria se bloqueó por completo y Kobi Simmons no bajó el listón con un triple que hizo mucho daño. Poco después, el exterior provocó una falta que le llevó a la línea de personal, con dos tiros libres que podían sentenciar el duelo. Anotó uno de ellos y colocó el +5 para Baskonia. Aun así, Kassius Robertson, discreto hasta entonces, apareció con un canastón para meter al Granca de nuevo en la pelea: se zafó de su defensor, forzó la falta y convirtió el adicional. 

    Restaban 22.4 segundos y los amarillos se colocaban dos abajo con posesión. El canadiense volvió a asumir la responsabilidad y clavó un triple de enorme mérito en la cara de su par, desatando la celebración de Che García. El mensaje era claro: una defensa más y el partido era amarilo. Trent Forrest tomó entonces el control de la última acción baskonista y forzó un 2+1 que devolvía la ventaja a los vitorianos por dos a falta de 7,4 segundos. Lo intentó Isaiah Wong con un coast to coast que le dejó opción de anotar en la última jugada, pero no logró finalizar ante la defensa rival. Así finalizaba el encuentro, con el Granca cayendo por la mínima, aunque dejando sensaciones muy positivas.