• Jesé le da una vida extra a Juan Manuel y a la UD Las Palmas (1-0)

    Fútbol

    24-10-2026 16:52:46

    Iván Icígar

    Los amarillos rompen su racha negativa gracias a un tanto del ‘Bichito’ y cosechan un triunfo vital ante al que, hoy por hoy, es un rival directo en la zona de peligro, la Real Sociedad B (1-0).

    El Estadio de Gran Canaria presentaba una pobre asistencia (12.864 espectadores) para el choque de la UD Las Palmas frente al filial de la Real Sociedad, una muestra del claro descontento de la afición con el rumbo cuesta abajo y sin frenos que llevaba el equipo de sus amores. Para este partido, Juan Manuel Rodríguez sorprendió a propios y extraños al apostar por la titularidad de Sergio Viera, mediocampista del filial, en detrimento de Kirian, que se vio relegado al banquillo.

    La Unión Deportiva arrancó el encuentro dominando la posesión con sosiego, mientras el Sanse perseguía sombras, aunque a los amarillos les faltaba profundidad para poner en apuros al rival. Pezzolesi, con un buen despliegue físico por banda, tiraba del carro y fue protagonista en el minuto 7, cuando, tras una pared con Taisei Miyashiro, puso un centro cuyo rechace aprovechó Jesé Rodríguez, infalible en la definición, para adelantar a los insulares ante los aplausos del respetable. El bloque bajo de Ion Ansotegi no surtía efecto y los de Juan Manuel controlaban el ritmo del partido, ofreciendo una imagen radicalmente distinta a la mostrada ante el Castellón la semana anterior.

    Con el paso de los minutos, el ritmo se ralentizó y la Real B comenzó a llegar con mayor asiduidad a zonas de peligro. Dani Díaz destacó por su superioridad ante Giovanni Bonfanti y Jesé obligó a Olasagasti a intervenir para evitar el segundo tanto amarillo. La respuesta visitante estuvo cerca de llegar en el minuto 21, cuando Díaz estrelló un zurdazo en el larguero. Poco después, Gorka Carrera volvió a toparse con el palo y José Antonio Caro salvó a la UD al detener con el pie el rechace de Aguirre. Por su parte, Sergio Viera rozó el gol con un meritorio disparo desde fuera del área que también acabó estrellándose en la madera.

    El bajo rendimiento de Bonfanti llevó a Juan Manuel a dar entrada a Andrés Rodríguez para corregir el agujero en el carril izquierdo de la zaga. El italiano quedó señalado tras perder numerosos duelos ante Dani Díaz. Mientras tanto, Las Palmas trató de ampliar distancias con una contra de Enzo Loiodice, que salió a la carrera cual gamo y cedió el esférico a Taisei Miyashiro, aunque el japonés se emborrachó de balón y terminó perdiendo una ocasión manifiesta de peligro. En el minuto 30, la Real B llegó a marcar tras un despeje deficiente de Caro, pero el fuera de juego anuló el tanto y permitió a los amarillos mantener su ventaja.

    Con las revoluciones del choque a la baja, la UD volvió a hacerse con el dominio del balón y trató de gestionar el resultado. Manu Fuster probó fortuna en dos ocasiones, primero con un disparo desviado desde la frontal y después con un remate que Olasagasti logró detener. El balón parado también permitió a los canarios generar peligro: Iván Jaime puso un córner al segundo palo y Álex Suárez conectó un potente testarazo que el guardameta desvió a otro saque de esquina. Sin embargo, a los amarillos les faltó acierto para traducir su dominio en más goles y, con el 1-0 en el luminoso, finalizó la primera parte.

    En la segunda mitad, la Real B salió con la intención de ponerle las cosas difíciles a la UD y Gorosabel protagonizó un remate que amenazó la portería amarilla, aunque se marchó desviado. El peligro generado por Dani Díaz también tuvo continuidad en este segundo periodo, con una internada por banda que culminó con un centro para Astiazaran y que se saldó con un córner para los vascos. La amenaza visitante era palpable y Las Palmas tuvo que adueñarse del balón para reducir las señales de alarma, aunque el choque seguía completamente abierto. Con el paso de los minutos, el intercambio de golpes se fue diluyendo y el planteamiento conservador de la UD comenzó a hacerse notar.

    Quien se mostró especialmente activo, visiblemente molesto por los errores de su equipo, fue Juan Manuel Rodríguez, que llegó a recriminar algunos aspectos del trabajo a los miembros de su propio cuerpo técnico. Tras el revuelo en el banquillo, el entrenador grancanario se dispuso a realizar un triple cambio: Kirian, Mateo Acimovic y Elías Romero saltaron al césped en detrimento de Enzo Loiodice, Manu Fuster y Taisei Miyashiro. Para entonces, el encuentro atravesaba una fase de estancamiento en la que ninguno de los dos equipos encontraba ocasiones claras para alterar un marcador que seguía favoreciendo a la UD Las Palmas.

    Aunque no había un dominador claro, el Sanse se mostraba algo más peligroso, como demostró Dani Díaz al poner un balón al segundo palo para Gorosabel, que no logró dirigirlo entre los tres palos. En la siguiente jugada, Iván Jaime reclamó un penalti por un empujón dentro del área, pero sus protestas no encontraron respuesta favorable por parte del colegiado. Corría el minuto 70 y la Unión Deportiva no daba muestras de mejoría en una segunda mitad en la que se mostraba algo relajada, mientras los de Ansotegi exhibían más mordiente. Jesé e Iván Jaime eran los principales exponentes de esa chispa que le faltaba al resto de sus compañeros. El Bichito filtró un pase en profundidad para el exjugador del Valencia, aunque este no llegó a tiempo para alcanzar el esférico. En el minuto 74, Juan Manuel agotó sus cambios con la entrada de Abou Bassinga en lugar de Sergio Viera.

    A falta de diez minutos para el final, Las Palmas tuvo el gol de la sentencia entre ceja y ceja. Jesé Rodríguez desaprovechó un mano a mano que parecía claro y los amarillos tuvieron que seguir esperando para cerrar la victoria en su feudo. Los de Juan Manuel afrontaron con energía este tramo final y volvieron a disponer de una ocasión manifiesta de gol, esta vez con un remate de Valentín Pezzolesi que se estrelló en el palo. Las oportunidades para sentenciar se sucedían, pero los amarillos no encontraban la fortuna necesaria para ampliar su ventaja. Al menos, lograron recuperar el dominio del juego en el momento idóneo. En los minutos finales, Iker Calderón tuvo en sus botas el empate y, aunque el balón no terminó en la cazuela, el enfado de Juan Manuel en la banda era clamoroso. Se añadieron dos minutos de prolongación, reflejo de un choque con pocas interrupciones y escasa polémica. Finalmente, los insulares consiguieron conservar la ventaja, resistir las últimas intentonas de la Real B y sellar un 1-0 que les devolvía a la senda de la victoria.