• Jesé vuelve a marcar y Las Palmas empata ante el Dépor en un duelo clave por el ascenso (1-1)

    Fútbol

    10-01-2026 17:13:37

    Iván Icígar

    La UD Las Palmas firmó las tablas ante el Deportivo de La Coruña tras insistir más en la segunda mitad, aunque sin el premio de la victoria. Pese a dominar la posesión y apostar por cambios ofensivos, el conjunto amarillo no logró transformar su superioridad en goles y dejó escapar dos puntos en un duelo clave por el ascenso. Jesé fue el autor del tanto local en el empate (1-1).

    Para medirse a un rival directo por el ascenso como el Deportivo de La Coruña, Luis García apostó por dar continuidad a la dupla Jonathan Viera-Jesé en punta, buscando que su talento marcara diferencias ante el conjunto gallego. El arranque del encuentro fue claramente amarillo. Cristian Gutiérrez comenzó a ganar profundidad por banda, mientras Amatucci encontraba líneas de pase para asociarse con Jesé, que firmó el primer aviso de la tarde con un disparo manso, sin problemas para Ferllo. El Dépor intentó frenar el ímpetu del conjunto local con una dura entrada sobre Manu Fuster que, para sorpresa de la grada, quedó sin sanción. Aun así, la presión alta de la UD estaba dando resultado, impidiendo que las posesiones visitantes se alargaran. La medular amarilla mostraba energía y criterio, con un Enzo Loiodice especialmente inspirado, tirando de calidad para dar pausa y mantener el control del esférico.

    Superados los primeros diez minutos de juego, los visitantes dispusieron de la ocasión más clara hasta ese momento, protagonizada por su gran joya, Yeremay. La acción nació con Luismi conduciendo y ganando metros antes de conectar con el grancanario, que desde la frontal probó fortuna con un disparo peligroso que se marchó muy cerca del palo izquierdo, ligeramente desviado. La respuesta de la Unión Deportiva no se hizo esperar. Una brillante acción individual de Fuster, con autopase incluido, ganó aún más peso tras asociarse con Jesé, que enganchó el balón de primeras con el exterior para estrellarlo en la madera. El Estadio de Gran Canaria se encendía para empujar a los suyos en un encuentro vital para las aspiraciones de ascenso. El partido entró entonces en una fase un tanto loca con poco control del juego. En un saque de esquina favorable al Deportivo, con el balón suelto dentro del área y tras un forcejeo entre varios futbolistas amarillos, caía Villares. El VAR revisó la acción, pero todo quedó finalmente en nada.

    Con el paso de los minutos, el conjunto gallego fue creciendo en el partido y encontrando espacios para hacer daño a la contra. En una de esas transiciones, Yeremay se apoyó en Stoichkov, que le devolvió el balón para que el futbolista del Polvorín buscara la escuadra con un remate de enorme intención, hasta que Horkas se convirtió en un santo para evitar que el Deportivo se adelantara en el marcador. Sin embargo, el buen hacer del guardameta no tuvo continuidad. En el saque de esquina posterior, el croata no estuvo acertado en su salida y Villares, con una chilena, mandó el balón al fondo de la red para silenciar el Estadio de Gran Canaria y firmar el 0-1. A partir de ahí, los visitantes aumentaron su estilo de juego físico y contundente para frenar los intentos amarillos. Los de Luis García lograron pausar el ritmo con un estilo más calmado y, fruto de esa posesión y de una buena triangulación, la UD forzó en el minuto 28 un penalti provocado por Jesé tras ser derribado por Comas. Jonathan Viera asumió la responsabilidad desde los once metros, pero se topó con un Ferllo imperial bajo palos, que envió el lanzamiento a la cruceta. Mika Mármol recogió el rechace, aunque el meta deportivista volvió a aparecer con una gran intervención para evitar que los locales igualaran el lluminoso.

    El juego físico del Deportivo se le comenzó a atragantar a una UD que, con el paso de los minutos, fue reculando líneas ante un Dépor que se encontraba más cómodo en labores ofensivas. Faltaba claridad para sacar el balón jugado, especialmente en un Horkas inseguro, mientras que por banda Pejiño seguía sin encontrar la chispa necesaria para desequilibrar. Cristian Gutiérrez sí aportaba profundidad por su costado. El malagueño buscó en varias ocasiones un receptor en el área, pero uno de sus envíos con buena intención acabó siendo despejado por Quagliata cuando el balón llevaba dirección hacia el extremo de Barbate. En el minuto 43 llegó el premio para el conjunto insular. Tras un saque de esquina botado en corto, Amatucci colgó un centro bombeado al área y Jesé, con un remate poco ortodoxo y la colaboración de un meta visitante algo lento en su reacción, logró establecer el 1-1 al filo del descanso. El empuje del Estadio de Gran Canaria reactivó a la UD, que cerró los primeros 45 minutos con mejores sensaciones gracias a un gol de esos llamados psicológicos, obra del Bichito.

    De cara a la segunda mitad, el técnico amarillo movió ficha dando entrada al máximo goleador del equipo. Ale García saltó al césped en sustitución de Pejiño, y su presencia se dejó notar de inmediato. Nada más reanudarse el encuentro, el canterano recibió un pase al espacio para plantarse en el área, aunque su remate fue repelido por Ferllo con el pie. La Unión Deportiva se mostró cómoda en los primeros compases del segundo tiempo, monopolizando la posesión del balón y merodeando con peligro la portería visitante. Poco después, Loiodice se asoció con Viera para que el capitán probara fortuna con un disparo con la derecha desde fuera del área, encontrándose de nuevo con un acertado Ferllo bajo palos.

     

    Un contragolpe bien ejecutado por el Deportivo terminó con un envío de Stoichkov que llegó a ver red, superando incluso a Horkas, aunque el colegiado anuló la acción por fuera de juego, salvando así a los amarillos El ex del Eibar volvió a ser protagonista pocos minutos después. Recibió un balón largo y se plantó solo frente a Horkas en un mano a mano, pero el guardameta croata volvió a aparecer con una intervención de mérito, manteniendo el empate La UD volvió a intentarlo en ataque combinando Jesé, Viera y Ale García, aunque el remate final del canterano, tras un giro, perdió potencia y no inquietó a Ferllo. Uno de los problemas para Las Palmas era la falta de influencia de Jonathan Viera: su toque de magia no estaba surtiendo efecto ni en el juego ni a balón parado, limitando las opciones del equipo. En el minuto 65 se vivió una acción de mucho peligro para los amarillos. Viti colgó un balón que Cristian Gutiérrez logró controlar y combinar con Fuster, buscando un remate mientras trataba de asistir a Ale García, que casi llegaba para empujar el balón a portería vacía. Por poco, Las Palmas no se adelantó.

    La posesión seguía siendo claramente de la Unión Deportiva, pero ese dominio no se traducía ni en ocasiones claras ni en peligro real en los metros finales. Para tratar de desbloquear el ataque, Luis García movió el banquillo: Pedrola e Iván Gil entraron al campo, mientras que Viera y Jesé se retiraban. Sorprendía que el técnico ovetense no contara en ese momento con Miloš Luković como ariete, ya que su presencia se echó de menos en varios balones colgados al área, en los que Ale García, poco acostumbrado a esa posición, tenía menos posibilidades de rematar. En cuanto a otro ingresado en el segundo tiempo, Iván Gil comenzó a ganar protagonismo, filtrando un pase a Ale García que el canterano no pudo controlar a tiempo. El balón volvió a Gil, que probó fortuna con un disparo lejano para sorprender al portero rival, aunque sin éxito. El nivel de Amatucci estaba siendo, una vez más, fundamental para la UD. El italiano recuperó un balón clave tras un grave error de Mika en la cesión, evitando un contraataque rápido del Dépor y manteniendo al equipo local con opciones de generar peligro.

    Las Palmas afrontaba la recta final del encuentro luchando cada balón como si fuera el último, mientras el Deportivo se replegaba, buscando la oportunidad perfecta para generar peligro a la contra. Con Cristian Gutiérrez mostrando signos de fatiga, Luis García decidió darle descanso y dar entrada a Álex Suárez, que se situó en la pareja de centrales, desplazando a Mármol al lateral zurdo. La fatiga también pasaba factura a Manu Fuster, que ya no podía explotar su velocidad por banda. Pedrola trataba de combinar con él, pero el de Manises ya no tenía chispa para desequilibrar. El Dépor logró encontrar algunos espacios a la espalda de la defensa amarilla, aunque Suárez estuvo atento para cortar una jugada que parecía perdida por fuera de juego visitante. En el minuto 87, Luis García agotó los cambios dando entrada a Benedetti, que debutaba en partido oficial, mientras Manu Fuster se retiraba al banquillo exhausto. El colombiano recibió un pase filtrado de Iván Gil, pero le faltó algo de velocidad para controlar con comodidad y optó por combinar con Loiodice, que probó fortuna desde fuera del área con un disparo que se marchó por encima del travesaño. Los minutos finales carecieron de fútbol brillante, con pocas acciones destacables, dejando un empate entre dos candidatos al ascenso a Primera División. La UD lo intentó más en la segunda mitad ante un Dépor tímido, pero no le bastó para sumar los tres puntos en un Gran Canaria que vivió un duelo intenso y lleno de tensión hasta el pitido final