Fútbol
16-03-2026 19:35:16
Iván Icígar
El conjunto de Luis García visitaba el Estadio Carlos Belmonte con la posibilidad de situarse a un solo punto de los puestos de ascenso directo en caso de lograr la victoria. El encuentro arrancó con emociones fuertes desde muy temprano, ya que la alegría llegó para la UD Las Palmas en el minuto 5 con el 0-1 tras una acción ensayada a balón parado. Después de una breve combinación en corto desde el córner, Manu Fuster puso un centro preciso al área que encontró el remate de Taisei Miyashiro que no perdonó en el segundo palo con un gran remate para firmar su tercer gol en apenas dos partidos.
Así los amarillos, los establecían una renta en el luminoso que refejaba a las mil maravillas la superioridad que mostraron con respecto al Alba en los primeros compases de duelo. Las Palmas estaba a gusto en el césped imponiendo su fútbol como sí jugaran ante su feudo. Tras unos primeros 10 minutos de no oler el balón, los de Alberto González tuvieron la primera del partido, desde el córner, con un remate de media chilena de Alex Rubio aunque no la enganchó de la mejor manera. Poco después, tras recoger un balón rechazado por la zaga, Jogo probó fortuna con un disparo lejano que obligó a intervenir a Dinko Horkaš bajo palos.
El ritmo era de alturas y la UD no tardó en tener la opción de ampliar su ventaja. Manu Fuster colocaba un pase en largo de auténtica élite para encontrar a un Jesé que tirando de calidad consiguió superar al meta para definir y anotar. Sin embargo la jugada se anuló por fuera de juego del ex canterano madridista. Fuster estaba en su salsa sobre el césped del Estadio Carlos Belmonte, repartiendo balones con la misma clase que ya mostró años atrás cuando fue uno de los ídolos de la afición local, aplicando así la conocida ley del ex. El conjunto dirigido por Luis García seguía dominando el ritmo del encuentro. En otra acción ofensiva, Enzo Loiodice filtró un buen balón para Jesé, que logró rematar en buenas condiciones, aunque Raúl Lizoain evitó el segundo tanto con una intervención en dos tiempos. La Unión Deportiva continuaba buscando la espalda de la defensa del Albacete Balompié, apostando por un fútbol vertical que estaba generando muchos problemas a la zaga manchega y potenciando las amenazas del conjunto isleño por las bandas con una buena construcción por dentro.
El control del juego era claramente amarillo y el partido se disputaba al ritmo que marcaban los pupilos de Luis García. Aun así, el Albacete trataba de hacer daño cuando encontraba espacios para salir al contragolpe. En una de esas acciones, el conjunto local estuvo cerca de igualar el marcador. Antonio Pacheco combinó con Jonathan Gómez, que remató con la izquierda desde el costado del área, aunque su disparo fue finalmente rechazado por la defensa. La respuesta de Las Palmas no tardó en llegar. En esta ocasión con Fuster ejecutando con una rosquita y Loiodice asistiendo en un remate que se marchó ligeramente desviado por el palo derecho. El mediocampista francés estaba siendo uno de los hombres más destacados en la medular, asumiendo responsabilidades en la creación y distribuyendo el juego con criterio. En otra acción volvió a filtrar un balón para Jesé Rodríguez, que nuevamente se topó con Raúl Lizoain en un mano a mano. En el lado albaceteño, Álvaro Rubio estaba siendo el futbolista más incisivo, protagonizando un intenso duelo con Mika Mármol. A balón parado, el conjunto manchego trató de generar peligro colgando balones al área, aunque la zaga amarilla se mostró firme para evitar sobresaltos. Así se llegaba al descanso con una primera mitad marcada por el fútbol vistoso y el dominio territorial de la Unión Deportiva.
Ya en la segunda mitad, el Albacete salió con mayor iniciativa y generó su primera ocasión en el minuto 49. Tras un rechace, Álvaro Rubio probó fortuna con un disparo que no logró conectar con limpieza y que terminó marchándose mordido y desviado. Aun así, las interrupciones comenzaron a marcar el ritmo del encuentro en este tramo, con numerosas faltas fruto de la intensidad que se vivía sobre el césped del Carlos Belmonte. En medio de ese escenario llegó un susto para la UD Las Palmas. Dinko Horkas cometió un error en la salida de balón al arriesgar con un pase comprometido que fue interceptado por el conjunto manchego. Sin embargo, Enrique Clemente apareció a tiempo para cortar la jugada y evitar males mayores. El arranque del segundo tiempo estaba siendo incómodo para la Unión Deportiva, con menos presencia de balón y viendo cómo los locales comenzaban a acercarse con mayor peligro a su área.
El buen momento del Albacete estuvo cerca de traducirse en el gol del empate. José Carlos Lazo conectó con Jonathan Gómez, que remató con la derecha desde el costado izquierdo del área, obligando a intervenir a Dinko Horkas para evitar el tanto. El encuentro, además, comenzó a calentarse con numerosas faltas, una amarilla al banquillo albaceteño y las gradas del estadio apretando para empujar a los suyos. La UD Las Palmas trató de responder adelantando líneas y buscando transiciones rápidas. En una de ellas, Enrique Clemente filtró un balón para Miyashiro, aunque el atacante nipón no logró llegar antes que Raúl Lizoain al esférico. Superada la hora de juego, Sergio Barcia se erigió como un pilar de la defensa amarilla al despejar hasta cuatro balones consecutivos, imponiendo su jerarquía para impedir que las llegadas del conjunto manchego encontraran buen puerto. Ante el inicio dubitativo de su equipo en la segunda mitad, Luis García movió el banquillo dando entrada a Amatucci y Viera en lugar de un Fuster ovacionado por su antiguo estadio y Kirian. Con esos cambios, el técnico buscaba recuperar el control del balón, bajar el ritmo del partido y frenar el ímpetu del Albacete.
Los cambios surtieron efecto y la UD Las Palmas no tardó en disponer de una ocasión para dejar atrás las dudas. Enzo Loiodice volvió a combinar con Jesé Rodríguez, que nuevamente se plantó en el mano a mano ante Raúl Lizoain. Un déjà vu con el mismo desenlace que en las acciones anteriores: el delantero remató demasiado centrado y el guardameta evitó el gol, manteniendo el casillero del atacante en blanco durante la noche. Los amarillos debían tener cuidado ante los contragolpes del Albacete Balompié. Tras un error de Mika Mármol en la cesión de balón, Antonio Puertas salió como un rayo por la banda, aunque el buen repliegue defensivo de los canarios logró incomodar la acción en los metros finales e impedir un remate claro. Con Jonathan Viera sobre el césped, el conjunto isleño empezó a combinar con mayor claridad. Una larga posesión por el costado izquierdo terminó generando una nueva aproximación: el capitán filtró un balón para Ale García, que ganó línea de fondo y encontró a Jesé. El delantero cedió de primeras para Loiodice, cuyo disparo no fue preciso y puso fin a la jugada. Aun así, la acción reflejaba una mejor versión de Las Palmas, con mayor intención de volver a amenazar la portería rival.
Minuto 75 y Luis García optaba por darle entrada a Cristian Gutiérrez por Ale García; doble lateral por el costado zurdo para afrontar la recta final del encuentro. Tras unos minutos en los que la UD Las Palmas había mejorado con balón, el conjunto insular volvió a sufrir pérdidas rápidas ante un Albacete Balompié que apuraba sus opciones de rescatar puntos frente a uno de los gallitos de la categoría. Aun así, las ocasiones claras seguían sin aparecer para los pupilos de Alberto González. Lo intentó Carlos Neva con un disparo lejano que se marchó muy por encima de la portería. El conjunto manchego insistía, pero se topaba una y otra vez con la solidez defensiva de Mika Mármol y Sergio Barcia. El tiempo corría a favor de los amarillos y una tarjeta roja mostrada al banquillo del Albacete tras reiteradas protestas terminó por favorecer aún más los intereses visitantes. En los últimos minutos, el técnico de la Unión Deportiva agotó su última ventana de cambios dando entrada a Pejiño y Juanma Herzog por Viti Rozada y Enrique Clemente. El gran protagonista del tramo final sería Dinko Horkas, que se erigió como salvador ante las acometidas finales del Alba. Primero detuvo con reflejos un disparo raso del conjunto local y, poco después, protagonizó una intervención milagrosa frente al grancanario Jefté Betancor, cuyo remate desde un ángulo complicado, tras tocar en Herzog, se dirigía a portería. A balón parado también la tuvo el Albacete, con un cabezazo de Pepe Sánchez que se marchó fuera por muy poco.
Eran minutos de auténtico sufrimiento para la UD Las Palmas mientras el colegiado señalaba siete minutos de tiempo añadido. Sin embargo, aquella última acción a balón parado terminó desatando la polémica. El VAR llamó al árbitro para revisar una posible falta de Mika Mármol dentro del área. La jugada generó una gran tensión en el Estadio Carlos Belmonte, con protestas desde la grada y un conato de tangana entre jugadores y miembros de ambos cuerpos técnicos mientras el colegiado analizaba la acción. Finalmente, tras la revisión, se señaló penalti en contra del conjunto insular. El encargado de ejecutar la pena máxima fue Jefté Betancor. El delantero se plantó frente a Dinko Horkas y definió con precisión para firmar el empate y desatar la euforia local. La Unión Deportiva trató de reaccionar tras el golpe, aunque el tiempo restante apenas permitía reorganizarse para volver a ponerse por delante. El partido entró entonces en un intercambio frenético de ocasiones, con ambos equipos lanzados al ataque en un ida y vuelta que elevó la tensión en la recta final de esta jornada de Segunda División de España. Cuando el cronómetro ya superaba el minuto 100, llegó el golpe definitivo. El Albacete culminó la remontada con un zurdazo de Obeng que dejó sin respuesta a Horkaš. Tras un despeje previo de Yoshihiro Miyashiro, el delantero controló el balón con calidad antes de conectar un disparo imparable que sentenciaba el encuentro. De esta manera, la Unión Deportiva terminó marchándose de vacío del Carlos Belmonte después de haber llegado al tiempo añadido con ventaja en el marcador.